miércoles, 21 de agosto de 2013

Psicóloga revela las 3 grandes mentiras del enganche emocional

Para nadie es fácil terminar una relación, es un proceso doloroso que para muchos cuesta superar, mientras que para otros es sólo un mero trámite.
Cuando la psicóloga especializada en autoestima y dependencia emocional Silvia Congost, habla de enganche emocional, no sólo habla desde su perspectiva profesional, sino también desde la personal. Y es que en su libro “Cuando amar demasiado es depender”, detalla con claridad una serie de hechos para entender el proceso del “enganche”.
“No somos capaces de cortar una relación, aún cuando sabemos que es totalmente necesario hacerlo y llevamos ya derramadas demasiadas lágrimas. Nuestra adicción nos genera una necesidad desmesurada e irracional del otro, que nos lleva a mantener esa relación a cualquier precio, aunque estemos sufriendo sin mesura. Nos obsesionamos con el otro, y nos humillamos hasta el extremo, a cambio de un poco de falsa ternura…”, explica Congost en su escrito.
El libro, que también es un manual práctico, claro, fácil de leer, está basado en los cientos de casos de personas a los que ella ha ayudado a recuperar su vida.
En sus páginas se encuentran las tres grandes mentiras que en casi todos los casos se convierten en el principal alimento del enganche emocional. A continuación las dejamos, según el resumen hecho por el sitio español, ABC.
1. Creer que va a cambiar: Si con todo el tiempo que ha pasado, ya desde el principio ha sido así, ¿por qué mantenemos esa creencia irracional? “Es evidente que no va a dejar de ser como es, por mucho que en momentos de arrepentimiento jure y perjure que cambiará. En realidad, a no ser que viéramos que pide ayuda psicológica por sí mismo, sin que nadie se lo diga, podemos asegurar que no tiene ningún interés en cambiar. Y digo bien, ¡Ninguno!”, señala Silvia Congost en su libro.
2. Pensar que cambiará, y que su siguiente pareja disfrutará esa transformación: “Pensamos que todo el esfuerzo, la lucha y el sufrimiento que hemos vivido para conseguir que él cambie, todo lo que hemos tolerado, lo que lo hemos ayudado… el hecho de haberlo mantenido incluso, algún día servirá para algo. Queremos creer que llegado el momento nos lo agradecerá y nos recompensará por todo”, declara Congost. Y luego continúa, “Esta creencia es, como la anterior, absolutamente ridícula. Cuando esté con la siguiente, reproducirá fielmente la misma relación que teníamos con él. A no ser, claro que encuentre a una mujer con una buena autoestima e independiente que, a la primera conducta extraña que vea, le diga que no le quiere ver nunca más”.
3. Pensar que nunca jamás encontraré a nadie como él: La autora señala en este punto que “Esto, en realidad, debería ser un motivo de alegría. El gran objetivo debería ser, precisamente, no encontrar a otra persona igual”. Para esto recomienda que cada día repasemos la lista de razones por las que sufrimos. “Entonces quizá llegue un momento en el que pensemos que es mejor no encontrar a otro que sea así. Y que lo bueno que tiene, lo que nos engancha, tampoco es tan difícil de encontrar”, finalizó la psicóloga.


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